miércoles, 17 de enero de 2018

Hoy en la sala: Karen Delorbe



El sofá rojo se tiñe de sangre con nuestra querida chica vampiro: Karen Delorbe.
¡Bienvenida, Karen! Un gusto tenerte en este espacio. Espero que el tipo AB negativo no sea de tus favoritos, jejeje.
Es un placer poder sentarme en el sofá. Es de mi color favorito ja, ja, ja.
Antes que nada, les contaré que esta hermosa dama tiene un toque especial, una pluma mágica para el terror, misterio y paranormal.
¡Te lo agradezco mucho!
Karen, ponte tus lentes oscuros porque los reflectores de la sala están puestos en ti.
Que comience el tercer grado, ja, ja.

Háblame un poco de Karen, ¿quién es? ¿De dónde viene? ¿A dónde va? Jajaja.
 
Karen es una escritora que viene del más profundo  y negro de los abism… Nah. Digamos que soy cada uno de mis escritos y cada uno de mis personajes. Me considero una escritora polifacética: me gusta escribir de todo un poco.
Mi gusto por la escritura surgió cuando tenía unos catorce años, y una de mis compañeras de colegio sugirió hacer una especie de “concurso” de relatos cortos entre un grupito de compañeras. Esa fue la primera vez que me planteé escribir algo. El resultado fue un relato de ciencia ficción de una página. A partir de entonces, empezó mi aventura literaria. No escribía nada romántico, sino cuentos de terror. Siempre me gustó lo oscuro, lo siniestro. Fantasmas, asesinatos, monstruos… Ese tipo de cosas. Karen “escritora” nació en la oscuridad, por así decirlo. Todavía escribo algún que otro relato de vez en cuando.
A los dieciséis se me ocurrió escribir una nouvelle, una novela corta gótica. Nunca había escrito algo que tuviera más de cinco o seis páginas, así que sería algo nuevo para mí. Me gustó tanto la experiencia que quise repetirla. Incluso intenté escribir una continuación y una novela de fantasía, pero nunca las terminé. Seguí haciendo relatos hasta los veinte años, más o menos. Y después, a los veinticinco, se me ocurrió la loca idea de escribir una novela. Nada de terror. Nada corto. Iba a hacer algo épico y lleno de aventuras, magia y romance. Así nació El mensajero. De eso hace más de diez años.  
¿A dónde voy? No sé. Espero que a un lindo lugar ja, ja, ja. Tengo una lista de novelas que quiero escribir. Y dicha lista va creciendo y creciendo. Son novelas de diferentes géneros y temáticas. Ahora mismo estoy escribiendo una de romance contemporáneo y otra paranormal bastante oscura. Mi plan es ir mejorando con cada libro, divertir y sorprender al lector, y seguir escribiendo. Mucho.

¡Fantástico! ¡Me encanta tu dark side!  Sé que el gusto se rompe en géneros, pero ¿por qué vampiros?

La pregunta que me hice yo es “¿y por qué no vampiros?”.  ¡Los amo!

¡Excelente planteamiento! “Y, ¿por qué no?”. Como decimos en mi tierra: Me late, chocolate.

  Desde siempre. Cuando era adolescente, coleccionaba artículos de revistas sobre el tema y los guardaba en una carpeta. Y, cuando empecé a escribir, me prometí que algún día haría una novela de vampiros.  Me salieron tres ja, ja, ja. Quizás, en algún momento, escriba otra.

¿Cómo nace la trilogía Dhampyr?

La trilogía nació de mi ferviente deseo de escribir algo acerca de mi ser sobrenatural favorito. La desventaja era que es un tema muy trillado y todo lo que se me iba ocurriendo ya existía. Me frustré mucho. La idea original fue mutando y pasando por diferentes transformaciones, tanto de la trama como de los personajes. Nunca pretendí escribir un romance entre un humano y un vampiro —y no lo hice—. Me parecía algo usado hasta el cansancio. No creía que se me fuera a ocurrir algo que de verdad me convenciera. Yo quería vampiros despiadados y sedientos de sangre. Quería plasmar su naturaleza y sus posibles conflictos de manera creíble. Entonces, un día se me ocurrió que los personajes principales podrían ser, no vampiros, sino cazadores de vampiros. Y me gustó. Me gustó y lo escribí. Tardé tres años en terminar los libros.

¿Desde el comienzo fue pensada como trilogía, o los personajes te fueron llevando?

Al principio iba a ser una bilogía. La historia que tenía en mente empezaba en el segundo libro (Legado de sangre). Pero, después, pensé que sería bueno agregar una introducción que explicara de dónde habían salido ciertos personajes y quiénes eran. Esa introducción fue tomando cuerpo y se fue alargando y, cuando quise darme cuenta, había escrito más de doscientas cincuenta  páginas. Terminó siendo un poquito más larga de lo que había planeado ja, ja, ja. Se convirtió en el primer libro: El clan de los cazadores.

¿Cuál es el mayor reto que se te presentó a lo largo de esta travesía?

El mayor reto fue —y son— las escenas de amor. Cada vez que debo escribir una, me agarro de los pelos ja, ja, ja. Pero también sé que es necesario, porque el romance es un elemento infaltable en mis libros. Así que me encuentro a mí misma en una encrucijada que voy resolviendo sobre la marcha. Cada escena romántica que escribo es un enorme desafío para mí.  

¿Cómo hace contacto Karen con sus chicos fantásticos? Llegan solos, son un poco de esto y de aquello, o ¿por qué no? Una revelación divina.

Para serte sincera, mis chicos surgen como cualquier otro de mis personajes. No tienen mucho de revelación divina (aunque me gustaría). Puede ocurrir que vea la foto de algún actor o cantante que me guste y diga “¡Esa es la cara de fulanito!” y voy moldeando su personalidad a medida que escribo. Les atribuyo virtudes y defectos e intento armar una persona verosímil, creíble. Otras  veces, se me aparecen en la mente personajes sueltos. Algunos rondan mi cabeza durante un tiempo, antes de que consiga averiguar a qué novela pertenecen.

¿Has escrito otros géneros?

Varios, en realidad. Me aburre escribir un solo género. No escribo solamente libros de vampiros. Escribo terror, romance, ciencia ficción, comedia, paranormal, fantasía, aventura, suspenso… y lo que se me ocurra.  Me gusta mucho innovar, experimentar con cosas que nunca he hecho. Así que la lista seguirá ampliándose. No me limito a una sola cosa, como ya te habrás dado cuenta. Mi primera novela fue una aventura épica juvenil.  

Maravilloso, una mujer de retos que no está dispuesta a quedarse en su zona de confort. I love it! Y ya entradas en ello, cuéntame un poco de tus libros, ¿Cuántos y cuáles son?

Hasta ahora, he escrito diez novelas y una novelita corta que hice a los dieciséis. Te las digo en orden de escritura:
La rosa negra, una historia gótica de romance paranormal.
El mensajero, la primera parte de mi trilogía épica.
El ángel de la oscuridad, novela de romance paranormal publicada en el 2013 en formato digital por Cute Ediciones.
La ciudad de los Sin Tiempo, segunda parte de El mensajero.
Noche de lobos, de fantasía urbana (hombres lobo).
La trilogía Dhampyr, compuesta por El clan de los cazadores, Legado de sangre y Almas condenadas (son mis novelas de vampiros).
Y otras tres novelas de las que solo te daré las iniciales, porque son inéditas: S&B, ADAYF y LELN. S&B es una comedia romántica contemporánea que saldrá publicada en abril.

¡Vaya! Muero de la curiosidad por esas incógnitas, pero como el resto de los mortales, tendré que esperar a que salgan a publicación.

Mi querida Dark lady, ningún escritor que pase por este sofá se salva de someterse al sexómetro del escritor, así que, ¿a qué color consideras que se adapta tu forma natural de narrar las escenas de amor?
Diría que verde. No escribo escenas explícitas, no me salen y  tampoco sé si me animaría a hacerlas. A lo mejor, algún día. Nunca digo nunca. Por ahora, prefiero sugerir y mostrar algunas cosas. Pero no todo.

Chica lista, eh. Dejar que los engranajes de la imaginación del lector trabajen. ¡Excelente! Ahora cuéntame, preciosa, ¿qué planes tiene Karen para este 2018?

Mi plan es terminar las novelas que estoy escribiendo, corregir las escritas, y, quizás, empezar alguna otra (si me alcanza el tiempo). Por lo que sé, habrá una o dos novelas publicadas también; así que ¡a esperar!

Ni hablar, como dice esta preciosura: “a esperar”. Por ultimo y ya para despedirnos, ¿te gustaría decir algo a tus lectores?

A quienes se hayan animado a leer la trilogía Dhampyr, quiero darles las gracias. Espero que se hayan divertido con la lectura tanto como yo me divertí escribiendo. A quienes no les atraigan los vampiros, pronto podrán conocer mi pluma con otro tipo de novela.  

Karen, ha sido maravilloso contar con tu espectral presencia, jiji. Deseo éxito y plenitud en todos tus proyectos en este nuevo año que comienza.

¡Gracias! Mi espectral presencia está muy agradecida por la entrevista.

¿Algo más que quieras agregar?

Quiero invitarlos a mi web, si no la conocen. Allí encontrarán mis libros, sinopsis, portadas y links a distintas tiendas virtuales: https://kravendel.wixsite.com/karendelorbe

Así que ya lo saben, a seguir a Karen Delorbe y a deleitarse con sus obras. Gracias, hermosa, por concederme unos minutos de tu eternidad, jaja. Espero que no te olvides del sofá rojo y luego te pases por aquí para que nos cuentes más novedades literarias. Un beso enorme y un gran abrazo de oso.

Gracias a vos. ¡Este sofá es muy cómodo!


Soy Fabiola Arellano, ¿quieren saber quién será mi siguiente victima? Los espero a la próxima, en el sofá rojo. 

lunes, 1 de enero de 2018

Este mes festejamos a:




Isabelle Cruz, enero 1



Mimi Romanz, Enero, 2.



Enrique García Díaz, enero 4




Nuria Rivera, enero, 15



Toni Sanz, enero 17




Nieves Hidalgo, enero, 26

Concha Álvarez, enero, 29




Inauguración La Sala: Mimi Romanz.


Como dicen en mi tierra: ¡hoy estamos de manteles largos! Y quién mejor para estrenar el sofá rojo que nuestra querida amiga Mimi Romanz.

¡Bienvenida, Mimi!

Antes que nada, déjame decirte que me encanta y honra que seas precisamente tú quien inaugure esta singular sala. Una mujer maravillosa, empresaria, escritora, amiga, mentora… y la lista sigue y sigue.

Dime Mimi, ¿estás dispuesta a someterte a los reflectores de la sala?


Primero, gracias por la bienvenida y por tan lindas palabras. Me hiciste sonrojar (aunque reconozco que lo hago seguido, ja, ja). Y sí, estoy dispuesta, así que ¡vamos a eso!

Que comience el tercer grado, ja, ja.

Pregunta obligada, ¿quién es Mimi Romanz?

Uf, preguntas difíciles sí las hay. Te diré que soy una mujer algo vergonzosa que, por tal motivo, me adentré en este mundillo de las letras; que recorrí varios talleres literarios en la adolescencia; que cuando le tomé el gustito a esto de escribir algo más que poesías, frases sueltas y textos cortos, descubrí todo un mundo escrituril. Soy, además, esposa, mamá y ama de casa.

¿Cómo y cuándo nace Mimi Romanz?

Todos, siempre, me han dicho Mimi (no Mimí, ja, ja) y así suelo presentarme. Escribir lo he hecho desde que tengo memoria; como ya dije, la timidez en mí hizo que lo que no podía expresar de forma verbal, frente a otros, lo hiciera plasmado en el papel. Tengo varios cuadernos con poesías, textos cortitos y frases que me fueron surgiendo desde la adolescencia principalmente (lamento decirles que allí se quedarán, pues son un tanto personales y los guardo como un tesoro de lo que fue esa parte de mi vida). Pero no fue hasta que me topé con El Rincón de la Novela Romántica que dejé volar más la imaginación y comencé a escribir esas historias que pululaban en mi cabeza y solo para mí. Me animé a sumarme al foro que tenía la página; primero, tan solo por el gusto de la lectura. Y a medida que iba leyendo y viendo los comentarios (yo también dejaba los míos), me dije que yo podía hacer lo mismo, compartir mis escritos. Y así comencé.

¿Qué tipo de escritor eres? (De los que se aíslan y necesitan silencio absoluto para concentrarse, de los que les gusta ir a lugares públicos para inspirarse…)

Si hablo de mi estilo, pues soy una escritora que tiene un gran defecto: me corrijo mientras escribo y pienso demasiado lo que quiero expresar. Sé que debería tener que soltar todo a bocajarro y no parar, pero lo he intentado y no me sale. Necesito esos momentos de escribir, rever, pensar y seguir escribiendo. Soy así.

Del lugar, cualquiera es bueno para hacerlo si estoy dispuesta a sentarme y escribir. Eso sí, no puede faltar la música de fondo, por lo general, tranquila. En casa, tengo mi rinconcito por llamarlo de alguna manera, ya que no es uno tal cual se esperaría (digamos, un altillo, una habitación exclusiva, una mesa en un rincón, un espacio solo para escribir). No, mi rinconcito es una mesa de trabajo (regalo de mis suegros) en pleno comedor diario y que da la espalda a la cocina (uno de mis lugares favoritos de la casa, ya que otra de mis pasiones es cocinar), en donde tengo la pc, cuadernos, hojas, biromes y demás útiles a mi alcance para esta tarea de escribir. Además, tengo un escritorio con la impresora y más cuadernos, hojas, libros de corrección y demás accesorios que me ayudan en el proceso de la escritura.

¿Cuál crees que sea tu sello personal?

Creo que mi sello personal son las descripciones, no solo las físicas o de los lugares o paisajes, sino las sentimentales también. Me gusta el poder describir todo lo que se crea en mi mente, de tal forma que el lector pueda ver y sentir lo mismo que yo. Adoro usar metáforas, comparaciones y toda estructura que me permita expresarme y, a la vez, “endulzar” el texto, claro que sin llegar a lo tedioso. Intento buscar una armonía, un equilibrio, entre las descripciones (del tipo que sean) y los diálogos, aunque debo decir que estos últimos no se me dan tan bien como parece, pues esto es fiel reflejo de mi persona, ya que puedo llegar a quedarme completamente callada ante situaciones tan naturales como puede ser el presentarse. Con el tiempo, fui haciendo a un lado la timidez, pero no crean que se fue del todo, ja, ja.

¿Género de literatura favorito?

Amo la fantasía, esa que tiene magia, hechizos y todo tipo de conjuros, donde los mundos creados son muy distintos a la realidad, o quizás no tanto, pero que reflejan parte de ellos. Y como romántica que soy, siempre espero esa historia de amor que la engalane.

En general, soy de mente bastante abierta y leo muchos géneros, sin embargo, me atraerán más aquellos en los que el romance esté contemplado, aunque sea en segundo plano.

¿Qué le voy a hacer?, soy una romántica.

¿Qué tipo de relación consideras que tienes con la inspiración? Es idílica, amor-odio, el gato y el ratón…

Inspiración… bendita tú seas, je, je. Te diría que está siempre presente en mí, que estoy atenta a todo lo que me rodea, a cada detalle, a cada cosa que ocurre, pues todo, absolutamente todo, puede ser un punto de inicio para una nueva historia, o bien, la escena perfecta que no encontraba. Ahora bien, a la hora de sentarme a escribir, debo admitir que se hace la despistada, pues no me acompaña tanto como quisiera, aunque admito que, en parte, se debe al estilo “escrituril” que tengo, como decía, eso de pensar demasiado, corregir, rever y seguir escribiendo.

¿Cuál es tu método de escribir? ¿Papel y pluma, o te llevas mejor con el teclado?

Suelo escribir, en general, con la pc. No obstante, jamás salgo sin papel y lápiz, aunque vaya a hacer la compra diaria. Y hace poco descubrí que escribir en la Tablet está bueno también, con el teclado digital. Incluso con el celular y por medio de WhatsApp cabe la posibilidad de crear una gran historia, tan solo por el hecho de “delirar” con tu amiga, escritora también, y dejar volar la imaginación.

Y voy a destacar algo que me encanta hacer: escribir a dos (o más) manos. No sabía que me gustaba hacerlo hasta que con una amiga española, Mar, decidimos hacerlo. La experiencia fue maravillosa, tanto que lo que en un principio iba a ser una sola historia terminó convirtiéndose en dos. Lazos de amor es el título de esas obras; Confianza, la primera; Rendición, la segunda. Fueron tardes de chats e intercambio de ideas, de escribir juntas… Fascinante.

Pero ahí no acabó todo. Pronto decidimos aventurarnos y sumar a otra amiga y compañera de letras, Yolanda. Y así, cada una, escribió la historia de tres amigas unidas y nació Esencia irlandesa. Fue también un desafío, ya que tuvimos que ponernos de acuerdo en muchos puntos, y teníamos que esperar a la primera, Mar, a que terminara su parte para que la segunda, Yolanda, hiciera la de ella, así como yo puse el broche final. Quedará en el futuro que volvamos a repetir esto.

Mientras tanto, yo sigo participando de “alocadas” antologías. Sí, digo “alocadas” porque surgen así, de cosas locas que no solo se me ocurren a mí, sino al grupete de amigas escritoras que tengo. Una de ellas, Princesas sin corona. Y otras tantas de las que aún no puedo decir mucho.

¿Cuál ha sido la experiencia más desastrosa o bochornosa que has tenido con la escritura?

Desastrosa no sé si tendría alguna, pues creo que soy muy cuidadosa con lo que comparto y me gusta que esté todo, dentro de lo posible, perfecto. Y si hablo de algo bochornoso, creo que podría decir que mucho de lo que escribí hace años lo es, pues tiene errores que hoy veo y que me hacen hacer el gesto de ese emoticón que se lleva la mano a la frente, ja, ja. Hoy puedo decir que aprendí mucho desde aquel entonces.

Aunque lo neguemos, todos tenemos a nuestros personajes favoritos, ¿cuáles son los tuyos? Tus consentidos.

Uff, otra pregunta difícil. Veamos… La verdad es que tengo muchas historias (sí, son más las empezadas que las terminadas), pero si tengo que decir cuáles son mis personajes favoritos entre todas ellas, aunque no sea fácil la elección, pues se los quiere a todos (incluso a los malos), tendría que nombrar a los que forman parte de lo que fue mi primera obra, una historia cortita, de fantasía y con algo de romance: EnCanto al corazón.

En escala del sexómetro del escritor, ¿a qué color consideras que se adapta tu forma natural de narrar?

Pues debo decir que, en un principio, si encontraban un beso entre mis personajes era mucho. Escribir este tipo de escenas nunca se me dio bien (eso de la timidez influye mucho, ja, ja), pero como sé que en romántica son necesarias, no tuve otra opción más que escribirlas. Sin embargo, seguían siendo mínimas, por lo que opté por entrar en tema y hacer un curso de narrativa erótica; un taller maravilloso, donde aprendí mucho, mucho. Pues bien, ahora me siento más segura al respecto y puedo decir que mi estilo a la hora de escribir este tipo de escenas es sugerente.

Sé de buena fuente que no solo eres escritor, así que sería un error terrible de mi parte dejar pasar de lado todas las facetas de una mujer tan activa, que tiene varios proyectos en manos y que es una empresaria e impulsora de los nuevos talentos, por lo tanto, una persona que tiene mucho que contar al mundo, así que dinos, ¿cómo le haces para ser una super woman y repartir tú tiempo entre todas las actividades que realizas?

Gracias. En efecto, hago muchas cosas, aunque no diría que soy una super woman, je, je. Debo reconocer que tengo una familia que acepta este lado creativo y productivo que poseo y que me permite “robarles” de su tiempo para hacerlo mío. Mi esposo es bastante independiente y me ayuda en muchas cosas de la casa, y mis hijas son dos bellezas que saben que su mami está tan inmersa en el mundo de los libros (en todo sentido) que ellas también se meten en el de ellas. Admito también que ya son relativamente grandes como para que tenga que estarles encima en todo momento. ¡Los niños crecen! Y la verdad es que, además, somos muy caseros. Sí, salimos cada tanto, pero cada uno tiene su rinconcito en la casa para sus actividades y estamos a gusto así.

Les cuento que Mimi es una mujer que sabe guardar secretos, no suelta prenda tan fácilmente, pero en el sofá rojo tenemos el don de hacer hablar hasta al más callado, así que, hermosa, concédenos alguna exclusiva, algo jugoso que nadie más sepa de la enigmática Mimi Romanz.

¿Algo que no sepan de mí? Me ponés a pensar, pues creo que soy bastante abierta y que poco es lo que no se conoce de mí, al menos, dentro de lo que es el mundo escrituril. Pero si tengo que decir algo, entonces te contaré que esa historia que dos amigas me pidieron (y por la que se “pelean” por el protagonista) no era mi intención hacerla. Hablo de John, un personaje secundario en Ecos de amor. Para mí, su historia con Carla tuvo un final y él seguiría su vida a la libre imaginación de los lectores. Pero no, Julianne y Dacar “se lo pidieron”, y a mí no me quedó otra que satisfacerlas. Es así que 100% Love será la historia de John. Y tengo que reconocer que no me fue fácil escribirla, de hecho, aún estoy con ella. No sé si será algo jugoso que contar, pero no siento a estos personajes como míos, que surgieron a través de mí, y supongo que por eso es que me está costando tanto acabarla. Los retos y desafíos me gustan y los enfrento, pero este, la verdad, es uno al que le tengo que poner mucha garra. Solo espero que el producto final sea lo que el lector espera de mí.

¿Qué se trae Mimi Romanz entre manos para este 2018?

Muchas, muchas cosas… Ando con varias antologías entre manos, algunas solidarias, otras por el gusto de escribir y hacer lo que me gusta. Y varias historias por terminar, entre ellas, dos que amo y que deseo que vean la luz, pues forman parte de la fantasía que tanto adoro.

Seguir con la carrera de corrección y continuar con edición, un sueño que espero cumplir algún día.

Por ultimo y ya para despedirnos, ¿qué te gustaría decir a tus lectores?

Quisiera decirles, primero, gracias por buscar mis obras y darles una oportunidad, espero no haberlos defraudado con mis palabras y estilo de escritura. Y que comenten y compartan lo que les ha gustado y lo que no, siempre con respeto, claro está, pues de esto aprendemos los escritores.

Una vez más, enhorabuena por todos tus logros. Éxito y plenitud en todos tus proyectos en este nuevo año que comienza.

¿Algo más que quieras agregar?

Simplemente, agradecer esta entrevista y esperar no haberlos aburrido.

Y que comencemos un año lleno de alegría, bondad y paz. ¡Felicidades!

Gracias, hermosa, por concederme estos minutos, espero tenerte pronto por aquí y que nos cuentes más novedades literarias. Un beso enorme y un gran abrazo de oso.

Gracias a vos, bella. Será un placer encontrarnos en otro momento. Cariños.


¿Quieren saber quién será mi siguiente victima? Los espero en el sofá rojo de La Sala.

jueves, 7 de diciembre de 2017

La Sala

Entrevistando a....
Aquí podrán leer entrevistas a quienes forman parte de Letras Latinas

Hablemos de Literatura



¿El escritor nace o se hace?




¿Qué es un escritor? ¿Un iluminado, un inspirado por las musas que nace con el don de crear belleza utilizando palabras o alguien que va aprendiendo a escribir a lo largo de toda una vida y a partir de la lectura de otros que le sirven como modelo?
Si la respuesta fuese la primera, no sería necesario ningún aprendizaje, ya que es algo que él poseería “per se”, un don casi divino que forma parte de su esencia. Si fuese la segunda, significaría que cualquier persona que tenga amplios conocimientos lingüísticos y ortotipográficos y haya leído mucho está en condiciones de escribir un buen libro.
Pienso que un buen escritor surge del complemento de ambas cosas. Por un lado, tener amplios conocimientos lingüísticos y haber realizado variadas lecturas ayuda y mucho a la hora de escribir un buen libro, ya que los otros escritos funcionan como modelos a imitar o espejos en los cuales mirarse. Cada escritor sabe qué estilo admira o a cuál le gustaría parecerse. Además, a lo largo de mi carrera docente he comprobado que los alumnos que más leen son también los que mejor escriben. Como tan certeramente sostenía Borges: “Los buenos escritores son aún mejores lectores”. Sin embargo, estos conocimientos de por sí tampoco garantizan el surgimiento de un buen escritor, porque esto depende también de otras cuestiones. En primer lugar, de la intención y el deseo de decir o comunicar algo a alguien. Uno no empieza a escribir “porque sí”, tiene que existir en quien escribe un profundo deseo de emocionar, entretener, conmover o movilizar a otros para que surja un buen texto. En segundo lugar, depende del conocimiento que quien escriba tenga de quienes serán sus posibles lectores, de cuáles son sus gustos de lectura,
su mirada sobre su propia época, su ideología, y de la capacidad que tenga para llegar a ellos.
  Pero, dicho esto, uno va y lee un soneto de Quevedo, un cuento de Cortázar, un romance de Lorca o una tragedia de Shakespeare y no queda otro camino que reconocer que, efectivamente, en ellos hubo un don, un talento natural, una genialidad que iba más allá de los conocimientos o aprendizajes que hubiesen adquirido en su vida y que supieron conmover hasta las lágrimas y enamorar a su propia época, a la actual y seguirán haciéndolo en los siglos venideros.
Concluyendo, pienso que un escritor nace, lleva en sí una semilla que lo llevará a desear escribir para otros en algún momento de su vida con mayor o menor talento, pero también se hace, con esfuerzo, con tesón, con perseverancia, rompiendo borradores, tachando y volviendo a empezar una y otra vez hasta que lo que quiso decir coincida fielmente con lo escrito.
¿Qué nos queda entonces a aquellos a los que esa varita de la genialidad tal vez nos pasó de largo, pero que, pese a todo, amamos escribir con el alma? Aprender, aprender y aprender, cada minuto, de cada día de este camino tan complejo y a la vez fascinante y único que llamamos VIVIR Y ESCRIBIR.

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miércoles, 6 de diciembre de 2017

Ejemplo de entrada

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